Símbolos del deporte saludable

Mis circunstancias

(*) José Moisés Revollo

Cada semana en Sábado Crítico, con mi amigo Gonzalo Rivera, somos anfitriones de protagonistas del deporte y disfrutamos con ellos recordando sus admirables e inolvidables trayectorias.

Fue un honor conversar con Cinthia Terán Barrientos y Luis Fernando Arzabe Espada, figuras emblemáticas del tenis y raquetbol la distinguida dama, y del fútbol de salón el caballero. Ambos un genuino ejemplo para las nuevas generaciones.

Cinthia, retornando de un sueño cumplido, por China y otros países, fue tocada por la varita del talento innato, reservado a pocos, para el tenis primero y el raquetbol después, conquistando innumerables medallas en competencias nacionales e internacionales.

Luis Fernando, que ahora reside en Santa Cruz, se moldeó en la disciplina lasallista que le sirvió para triunfar en la época dorada del fútbol de salón, con la Selección Nacional y en Metalúrgica Andina de Eduardo Chacho Aguirre junto otros deportistas que pasearon su talento por escenarios de Bolivia, México, Italia y Brasil.

Medallista en Bolivarianos de 1977 y Suramericanos en 1978 con Carlota Velasco, Juan Carlos Trigo y Hernán Cortés, Cinthia comenzó en 1968 en el tenis y su racha imparable en 1970 logrando primer puesto en infantiles y juveniles; en 1971 se adueñó del podio en las categorías juveniles y mayores con solo 15 años.

Fernando es considerado como uno de los mejores arqueros de su época, la más destacada del salonismo boliviano, hoy dividido por intereses personales.

Cinthia Terán que trabajó 32 años en el Lloyd Aéreo Boliviano, dejó el tenis para dedicarse al raquetbol desde 1984 cosechando otros títulos por lo que es considerada pionera de este deporte que está entre los pocos que le brinda satisfacciones al país.

Fernando Arzabe , sigue en el deporte corriendo en maratones de Brasil, Chile y Bolivia, colocándose en su categoría entre los 20 primeros a nivel mundial.

Escuchándolos a ambos, sería excelente que ofrezcan conferencias motivacionales a deportistas jóvenes, porque son paradigmas vivientes en la transición de los siglos XX y XXI, por su historial intachable, como deportistas y profesionales de éxito, además de progenitores excepcionales, afirmando que la disciplina, es la base de cualquier emprendimiento en la vida.

(*) Periodista cochabambino